Los rayos solares son muy beneficiosos para la salud ya que son fuente de vitamina D, elemento que sirve para prevenir la osteoporosis, el raquitismo al tiempo que nos ayuda a sentirnos bien. Sin embargo, en el caso de las mujeres embarazdas se deben de extremar las precauciones a la hora de exponer el cuerpo al sol.
Así, la protección solar durante el embarazo se debe convertir en una absoluta prioridad en el caso de que quieras disfrutar del sol, la playa y la piscina a lo largo de este momento tan especial de tu vida. Con la llegada del verano debes comenzar poco a poco a tomar el sol.
Debes utilizar una crema con factor de protección alto. Lo puedes ir reduciendo a medida que tu cuerpo adquiere color aunque debes evitar por completo las exposiciones al sol sin ningún tipo de protección.
Mamá bronceada
Recuerda también que debes utilizar protección aunque esté nublado. Piensa que, aunque el sol no brille, los rayos UVA siguen penetrando en tu piel y pueden ocasionar las temibles quemaduras.
Debes tener presente en todo momento a la hora de utilizar protección solar en el embarazo que tu rostro es una de las partes más delicadas de tu cuerpo, motivo por el que no debes descuidarlo.
Es esencial que te apliques protector solar en casa media hora antes de exponerte al sol. Debes poner la crema de forma uniforme por todo el cuerpo prestando especial atención a zonas del cuerpo que ahora están más sensibles como es el caso de la barriga o el pecho.
También debes prestar una especial atención a tu espalda y a los hombros ya que son partes del cuerpo que tienden a quemarse con bastante facilidad.
Recuerda utilizar productos bronceadores que sean resistentes al agua. De este modo podrás bañarte con la absoluta tranquilidad de estar protegida contra los rayos nocivos del sol y podrás disfrutar sin problemas de los beneficios de un largo baño en el mar o en la piscina. También es importante que tengas presente el uso de sticks labiales ya que esta zona del cuerpo es especialmente sensible a quemaduras al no producir melanina.
Cuando regreses a casa y después de una ducha no olvides tratar tu piel con aftersun específico con el fin de reestablecer la hidratación en tu piel. Además de este modo también vas a asegurarte un bronceado más duradero y atractivo. Procura también beber mucha agua para evitar que tu piel se deshidrate.
